jueves, 15 de enero de 2015

2. QUÉ LES DIGO: ALGUNAS CLAVES SOBRE LO QUE EL NIÑO PUEDE HACER O APRENDER A SU EDAD

Sin pretender hacer un recorrido exhaustivo por las fases evolutivas del niño de entre 0 y 6 años de edad (en otros artículos ampliaremos la franja de edad), sí podemos reflexionar sobre sus capacidades para entender mejor a nuestro hijo.


LOS TRES PRIMEROS AÑOS DE VIDA

Ésta es etapa más significativa en la maduración personal del ser humano. Desde que nace hasta que empieza a gatear aprende a oler, ver, oir, gustar y tocar.

Entre los dieciséis meses y los 2 años pasa por la "fase de omnipotencia", en la que siente que en su pequeño mundo todo puede ser dominado.

Aproximadamente a los dieciocho meses, el niño cobra conciencia de su propio "yo". Descubre su autonomía. En estos momentos, los padres debemos establecer los primeros límites, de forma no verbal (mover la cabeza o el dedo índice indicando negación) o mensajes verbales ("no", "no se toca", "cuidado"...).

A los 2 años es capaz de entender órdenes e instrucciones sencillas, puede pronunciar unos 40 vocablos ("mamá", "papá", "sí", "no"...) y a menudo habla en tercera persona ("nene quiere agua"). Es el momento de estimular al niño a investigar por su cuenta. El llanto, las rabietas y las pataletas son las "armas" que utiliza para satisfacer sus deseos. Los adultos podemos entender este comportamiento, pero no tolerarlo si excede ciertos límites. En estos casos la consecuencia y el castigo hemos de aplicarlos de forma instantánea.


DE LOS 3 A LOS 6 AÑOS

El niño es capaz de hacerse comprender y de establecer contacto con los demás. Absorbe la información como una esponja. Se encuentra en la "edad de las preguntas". Todo lo quiere saber. Otra faceta es el "pensamiento mágico", en el que mezcla realidad y ficción. Debemos asegurarnos de que al pequeño le queden bien claras las cosas (normas, límites, acciones merecedoras de recompensa...).

Entre los 3 y 4 años el niño descubre que existe "lo suyo" y "lo de los demás" y que tiene poder para permitir que otros disfruten o no de sus cosas. También ha aprendido a negociar ("yo te doy y tú me das") y se puede incorporar valores como la generosidad, a compartir y el sentido del respeto.

Desde los 5 años se relaciona con grupos de niños más numerosos, si bien, la estabilidad grupal es intermitente (pasan de "eres mi mejor amigo" a "ya no te invito a mi cumple"). Los padres debemos alentar al niño a contactar con otros iguales para que vaya desapareciendo la imagen de un padre/madre a un niño pegado.

Entre los 5 y 6 años, el pequeño se considera autónomo y responsable. Comenzarán las primeras batallas verbales con sus mayores y sus frases preferidas serán "¿por qué tengo que hacerlo yo?", "cómprame, dame, tráeme,...". Nuestra misión será vigilar y estar alerta, concederle un poco más de libertad de acción, pero controlándolo intermitentemente y razonar con él los "`por qué sí" o los "por qué no".


Fuente: FAD.



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